coaching con caballos para empresas

Si tu empresa no se queda en la puerta cuando llegas a casa, los caballos pueden ayudarte.

 

Te llevas las decisiones pendientes.

La conversación que sigues aplazando.

El conflicto entre dos personas de tu equipo.

La sensación de que, si tú aflojas, todo se para…

 

Y a veces te pasa algo más difícil de explicar: las cosas van bien, pero tú no estás bien.

 

 

Dirigir una empresa implica trabajar con personas.

Con sus expectativas, sus miedos, sus maneras de entender lo que ocurre.

Empezando por ti.

 

 

Me llamo Gerardo Robles.

Acompaño a personas que dirigen empresas y a equipos que quieren mirar con más claridad lo que les está pasando y encontrar una forma distinta de responder.

 

 

Para decidir con más criterio, hablar con más honestidad y trabajar sin tanto desgaste.

Hay situaciones que no se resuelven haciendo más de lo mismo. Puede que reconozcas alguna:

– Delegas, pero acabas revisándolo todo o haciéndolo tú.

– Hay conversaciones que nadie se atreve a tener y problemas que todos comentan por detrás.

– Las reuniones terminan con acuerdos que después no se cumplen.

– Un conflicto vuelve una y otra vez, aunque cambien las personas.

– Te cuesta poner límites, decir que no o tomar una decisión que va a incomodar.

– Dedicas tanta energía a resolver lo urgente que apenas tienes espacio para preguntarte hacia dónde quieres ir.

 

En ocasiones faltan recursos, organización o decisiones concretas.

Eso también hay que verlo.

 

Otras veces, parte del atasco está en cómo interpretamos lo que sucede, lo que esperamos de los demás o lo que hacemos sin darnos cuenta.

Ahí podrás ver muy profundamente el trabajo que haremos juntos.

 

Te propongo crear un espacio para mirar lo que cuesta ver desde dentro.

 

Tú conoces tu empresa.

Yo aporto preguntas, atención y una guía externa.

Para observar juntos lo que en el día a día no se ve.

Lo que hay detrás de lo que está sucediendo.

 

Trabajamos sobre situaciones reales: una conversación, una decisión, un conflicto, una dificultad para confiar.

Exploramos qué está ocurriendo, qué estás dando por hecho y cómo estás participando en esa situación.

 

También qué puedes cambiar y qué necesitas aceptar que no depende de ti.

Asumir tu parte puede incomodar.

Pero también te devuelve capacidad de actuar.

 

 

Mi compromiso es hablarte con honestidad y cuidar el espacio para que tú puedas hacer lo mismo.

Sin exigirte que tengas todas las respuestas por el hecho de estar al frente.

 

Un trabajo que sirva para tu día a día.

Que te sea útil en la práctica.

 

Para la conversación que necesitas tener, para el límite que vas a poner o para la decisión que llevas tiempo evitando.

Con tu equipo…

O contigo mismo.

 

 

Podemos trabajar individualmente cuando necesitas espacio para abordar algo que te preocupa, revisar tu forma de liderar o tomar una decisión.

Y podemos trabajar con el equipo cuando hace falta escucharse, aclarar responsabilidades o afrontar algo que está dificultando la colaboración.

Si trabajamos con tu equipo, tú también formas parte de la conversación.

 

 

Para que algo cambie, tiene que haber disposición a mirar la propia parte, también desde la dirección.

 

Y por supuesto, también trabajamos con caballos.

coaching con caballos para empresas

El trabajo con una empresa puede incluir experiencias con caballos pie a tierra, sin necesidad de saber montar ni tener experiencia con ellos.


La interacción con los caballos ofrece situaciones concretas desde las que observar cómo te acercas, cómo respondes a la incertidumbre o qué haces cuando las cosas no salen como esperabas.

A partir de lo que sucede, conversamos y exploramos qué relación puede tener con tu manera de actuar en el trabajo.


Porque como te relacionas con los caballos, te relacionas en tu empresa.


Y en tu vida.



Los caballos no diagnostican a nadie.

El valor está en la experiencia, en cómo la revisamos y en lo que descubres a partir de ella.


Podemos empezar por algo concreto.

No necesitas comprometerte con un proceso largo para empezar.

Cuéntame qué está pasando en tu empresa y qué te gustaría abordar.

Hablamos para ver si puedo ayudarte y, si encaja, acordamos una primera sesión con un propósito claro

Cuéntame: ¿qué esta pasando en tu empresa?